Sunday

September 20, 2018

It takes nothing more

than this slight

life-preserving effort,

to breathe, like those couples

over there

breathe, as they lie

under the gentle sloping pines.

 

They seem to gulp the air,

as calm as the city smoke,

below,

while all the time

the buses

exhaling themselves

speed downwards.

 

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Domingo

September 20, 2018

No más que este pequeño esfuerzo por vivir,

por respirar igual como respiran

esas otras parejas más allá, dejadas

bajo los suaves pinos en pendiente,

 

y que parecen empañar el aire

tan quietas como el humo de la ciudad, al fondo,

entre tanto que pasan exhalándose

carretera hacia abajo los raudos autobuses.

Ancient garden

September 15, 2018

Return once more to the enclosed garden,

Whose arched walls,

Magnolia flowers and lemon trees,

Hide enchanting pools of water.

Hear again the silence,

Alive with leaves and birdsong,

The soft whisper of air

Through which old souls meander.

See once more the deepest sky

And in the distance, the slender tower

A flower of light above the palms:

All things forever beautiful.

To feel again, as then,

The sharp prick of desire,

As your vanished youth

Returns. Dream of a timeless God.

 

 

 

 

 

Jardín antiguo

September 15, 2018

Ir de nuevo al jardín cerrado,
Que tras los arcos de la tapia,
Entre magnolios, limoneros
Guarda el encanto de las aguas.

Oír de nuevo en el silencio
Vivo de trinos y de hojas,
El susurro tibio del aire
Donde las almas viejas flotan.

Ver otra vez el cielo hondo
A lo lejos, la torre esbelta
Tal flor de luz sobre las palmas:
Las cosas todas siempre bellas.

Sentir otra vez, como entonces,
La espina aguda del deseo,
Mientras la juventud pasada
Vuelve. Sueño de un dios sin tiempo.

To a minor poet of 1899

September 8, 2018

To leave a line to that sad hour

Lurking doleful at day’s end,

To fix your name to that poor strait

Of gold and dimming shadow. That’s what you wanted!

With such passion, at dusk

You’d work the baffling verse

Which, until dispersion of the universe

Would speak an hour of strangest blue.

I don’t know whether you snared that line,

distant brother, or whether you even existed.

But I’m alone

And long for oblivion

To lead your lightening shade to day,

for this already tired display

Of words that hold the evening.

A un poeta menor de 1899

September 8, 2018

Dejar un verso para la hora triste
que en el confín del día nos acecha,
ligar tu nombre a su doliente fecha
de oro y de vaga sombra. Eso quisiste.

¡Con qué pasión, al declinar el día,
trabajarías el extraño verso
que, hasta la dispersión del universo,
la hora de extraño azul confirmaría!

No sé si lo lograste ni siquiera,
vago hermano mayor, si has existido,
pero estoy solo y quiero que el olvido

restituya a los días tu ligera
sombra para este ya cansado alarde
de unas palabras en que esté la tarde.

Supreme intrigue

September 7, 2018

So many women in your past, so many!

So much shade surrounds! But I don’t care

If a dream of comfort’s there,

Their coming’s three times blessed!

 

Trodden grass that God’s hand raises

Withered leaves piled by your door…

When I’m gone, a poor dead thing

So many women, still many more!

 

But I am morning: I drown stars!

You’ll see me, kiss me in each one,

Even in the mouth of the most fair!

 

And when your love comes late at last,

In that pulsating woman’s flesh

My body’s there, it’s me you taste.

Supremo Enleio

September 7, 2018

Quanta mulher no teu passado, quanta!
Tanta sombra em redor! Mas que me importa?
Se delas veio o sonho que conforta,
A sua vinda foi três vezes santa!

Erva do chão que a mão de Deus levanta,
Folhas murchas de rojo à tua porta…
Quando eu for uma pobre coisa morta,
Quanta mulher ainda! Quanta! Quanta!

Mas eu sou a manhã: apago estrelas!
Hás de ver-me, beijar-me em todas elas,
Mesmo na boca da que for mais linda!

E quando a derradeira, enfim, vier,
Nesse corpo vibrante de mulher
Será o meu que hás de encontrar ainda…

When they appear before me, terrible,

featureless faces,

their contours merge

and a single form stands forth.

 

Under the transparent skin

of past love and quiet water

shine the eyes of my mother

from before my conception.

 

Am I passing or are you?

Who is trapped?

Who abandons whom?

Who is still and who is swept along?

 

Mother, after

spinning me from your pupil,

after building a realm of hope,

after dreaming

all that I am, all that I have,

will I not have spoken with you.

 

¿But can we speak?

¿Is there time?

 

Give me a day,

detain for one day

the implacable movement

the terrible descent

– yours, mine-

so that we can

choose the word, the farewell, the silence:

so that we can speak.

 

As I write over

the resistance of my body,

the world will have passed by

the cycle will have finished,

completing its return

from its nothingness to its origin,

and I will be the pale ancestor

of my future forgetfulness.

 

I can tell you that this very night

your fierce memory has devoured

my love,

aged my children’s faces,

maimed our kisses,

reduced my breast to solitude.

 

But nothing we’ve lived

can grant us more life:

I know that I am not

that I am not my own.

I passed in front of your eyes

and I thought I dragged them with me,

but it was your pupil that caught hold of me.

 

Strips of myself,

flags,

wind like a long

cry in the heart.

Still unmoving,

like you were left by my forgetting,

ghosts of my blood,

appearing in a single accusation.

 

Am I the guilty one?

Distant in time and place,

the complicit Spring and the air

of innocence in the garden.

 

Friendship is a broken bridge,

the kisses dispersed and love in pieces

and from one side to another

we remain alone,

giving voice, calling each other,

making signs,

while the current swells

and twilight lies consumed.

 

Immense night, solitary night.

(Stripped of myself, I search for my body,

I follow my voice in vain)

Night: through it

my sleep

does not endure.

 

 

 

Los olvidados y la noche

August 30, 2018

Cuando aparecen ante mí, terribles,
suavísimos rostros,
sus contornos se mezclan
y adelantan una sola figura.

Bajo la transparente piel
de aquel amor y el agua solitaria
brillan los ojos de mi madre antes
de haberme concebido.

¿Soy yo quien pasa o sois vosotros?
¿quién está detenido?
¿quién abandona a quién?
¿quién está inmóvil o quién es arrastrado?

Madre, después de tanto
hilarme a tu pupila
después de haber edificado un reino de esperanza,
después de haber soñado
cuanto soy, cuanto tengo,
no habré hablado contigo.

¿Pero podríamos hablar?
¿hay tiempo?

Dadme un día,
detened un día
el implacable paso,
el terrible descenso
-vuestro, mío—
para que pueda así
escoger la palabra, el adiós, el silencio:
para que pueda hablaros.

Mientras escribo sobre
la resistencia de mi propio cuerpo,
el mundo habrá pasado,
habrá cerrado el ciclo,
completado el retorno
de su nada a su origen,
y yo seré antepasado pálido
de mi futuro olvido.

Puedo deciros que esta misma noche
vuestro feroz recuerdo ha devorado
mi amor,
envejecido el rostro de mis hijos,
mutilado los besos,
reducido mi pecho a soledad.

Porque nada de lo vivido
puede darnos más vida:
sé que no soy,
que no me pertenezco.
Pasé por vuestros ojos
y creí desgarrarlos, arrastrarlos conmigo,
mas fue vuestra pupila la que hizo presa en mí.

Jirones de mi ser,
banderas,
viento como un gemido
largo en el corazón.
Inmóviles aún,
como os dejó mi olvido,
pálidos de mi sangre,
conjurados en una sola acusación.

¿Soy yo el culpable?

Lejos el tiempo y el lugar,
la primavera cómplice y el aire
de la inocencia en el jardín.

La amistad es un puente roto,
los besos han volado el amor hecho añicos,
y a un lado y otro lado
permanecemos solos,
dando voces, llamándonos,
gesticulando, mientras
la corriente se ensancha y yace
consumido el crepúsculo.

Inmensa noche. Solitaria noche.
(Despojado de mí busco mi cuerpo en vano,
sigo en vano mi voz.)
Noche: mi sueño
no la puede durar.